Thursday, December 9th, 2021

El juez ignora a la Fiscalía, cierra ya la causa y propone juzgar sólo a los jefes de seguridad de Repsol y Caixabank por el ‘caso Villarejo’

Anticorrupción le había solicitado que aguardara a la resolución de los recursos en los que pide mantener imputados a las compañías y sus presidentes, Antonio Brufau e Isidro Fainé

El juez de la Audiencia NacionalManuel García-Castellón ha dado por finalizada la investigación sobre la contratación del comisario jubilado José Manuel Villarejo por parte de Repsol y Caixabank y ha propuesto juzgar a los jefes de Seguridad de las compañías, Rafael Araújo Bernabé y Miguel Ángel Fernández Rancaño, respectivamente. El instructor ignora así la petición de la Fiscalía Anticorrupción, que le había pedido que no dictara el auto que da por concluido el caso hasta que el tribunal que revisa las decisiones del juez resolviera el recurso en el que Anticorrupción pide mantener como imputados a las compañías como personas jurídicas y a sus presidentes, Antonio Brufau (Repsol) e Isidro Fainé (Caixabank).

García-Castellón levantó su imputación a finales de julio y hace dos semanas Anticorrupción presentó un duro escrito de apelación directa ante la Sala de lo Penal. Lo cerraba solicitando al juez que paralizara la decisión que ha acabado adoptando este lunes de cerrar la causa y dar a la Fiscalía un plazo de 10 días para presentar su escrito de acusación. El auto que pone fin a la instrucción de la pieza 21 (proyecto Wine) del denominado caso Tándem propone igualmente juzgar al propio Villarejo y a su socio, Rafael Redondo. También al comisario Enrique García Castaño y al subdirector de Servicios de Apoyo de la Dirección de Seguridad Corporativa de Repsol Rafael Girona.

Según el instructor, hay indicios de que todos ellos participaron en la operación para espiar al presidente de Sacyr Luis del Rivero para evitar que la constructora se hiciera con el control de Repsol mediante un acuerdo con la petrolera mexicana Pemex. En su auto, el magistrado atribuye a los dos jefes de Seguridad y a Girona un delito de cohecho activo, a Villarejo y Redondo cohecho pasivo y descubrimiento y revelación de secretos. Este último delito es el que atribuye este último delito a Enrique García Castaño.

En la resolución, el juez acuerda el sobreseimiento de la causa para otros cuatro ex directivos de Repsol y Caixa, al estimar que una vez practicadas todas las diligencias pertinentes concluye que no existen elementos suficientes para atribuirles la comisión de los delitos investigados.